Aprovechemos estos meses de impasse en los que los candidatos parecen ya definidos y las estrategias establecidas para seguir engordando la videoteca de nuestro blog. Tras dos documentales toca ya género de ficción, y aunque lo lógico sería empezar con Mr Smith, voy a hacerlo con Bill McKay. ¿Por qué? Pues porqué tiempo habrá de dedicarle a Capra el espacio que merece y poqué seguro que la primera es todo un referente que poca presentación requiere, mientras que El candidato es una película ya algo olvidada que, diría, ni siquiera está editada en España.Al fin y al cabo Mr. Smith y McKay tienen rasgos en común. Ambos parecen ser el arquetipo de político que los más idealistas de la época ansiaban encontrar. Smith como representación de la honestidad, la bondad y firmeza que tanto se echaba en falta en los años treinta, y McKay como poseedor del carisma, idealismo y determinación que los américanos creían haber hayado y perdido en su idolatrado JFK.
El argumento es simple; joven abogado aupado por los bosses del Partido Demócrata para disputar un escaño del Senado al sempiterno candidato republicano. De la cinta destacan, además de un espléndido Redford, ciertos momentos que desprenden de cualquier atisbo de grandeza, el patetismo que acompaña al candidato en su búsqueda del apoyo popular; Los paseos por la playa de California, los eslóganes del tipo "Bill McKay, the better way" o los mítins en grandes superfícies con sus constantes fallos de sonido son buena muestra de ello. Aunque lo mejor es el final, la frase que, con un posterior fundido a negro, cierra el disparate en el que el personaje se ha visto metido. Ese "What do we do now?" viene al fin y al cabo a poner algo de cordura al absurdo general que vive el protagonista.
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