
Jimmy Margulies, New Jersey -- The Record
Seguimiento a distancia de la campaña por las presidenciales del 2008.



Barack Obama parece haber encontrado su talón de aquiles. La noticia es que el Senador por Illinois se afanó en retirar la publicidad de su campaña que aparecía en el site de amazon en el que se vendía el libro "The Israel lobby and US Foreign policy". No le hacía gracia alguna que su nombre apareciese cerca de un libro que con su título lo dice todo. Sus autores, dos prestigiosos académicos de Harvard y Chicago, denuncian en él la deriva que la política exterior norteamericana ha tenido hacia Oriente Medio, causada principalmente por las presiones del lobby judío, interesado en que EEUU se implicara en la subsistencia del estado de Israel. Nada sorprendente, pero claro, sus autores ya han sido tachados de antisemitas y canceladas sus conferencias en distintas instituciones. Así están las cosas.
Aprovechemos estos meses de impasse en los que los candidatos parecen ya definidos y las estrategias establecidas para seguir engordando la videoteca de nuestro blog. Tras dos documentales toca ya género de ficción, y aunque lo lógico sería empezar con Mr Smith, voy a hacerlo con Bill McKay. ¿Por qué? Pues porqué tiempo habrá de dedicarle a Capra el espacio que merece y poqué seguro que la primera es todo un referente que poca presentación requiere, mientras que El candidato es una película ya algo olvidada que, diría, ni siquiera está editada en España.
John Trever, New Mexico, The Albuquerque Journal
Aprovechando la ausencia de noticias destacables (hasta que esta semana Fred Thompson anuncie definitivamente que se presenta), engrosemos la biblioteca del blog. Y para ello un libro que sigue, como hacemos aquí, una campaña presidencial que merece y despierta la mayor de las atenciones. El New Yorker mandó al periodista Hunter S. Thompson, famoso ya por su lisérgico libro Fear and loathing in Las Vegas, a cubrir desde New Hampshire las primarias del Partido Demócrata. Se debía elegir al contendiente que evitara la reelección de Nixon y los demócratas se encontraban en uno de sus momentos más bajos de la historia. El proceso de elección del nominado había sido reformado tras los escándalos del 68 y Nixon gozaba de un alto índice de popularidad. En ese ambiente de confusión y de ausencia de liderazgo surge una de las figuras más interesantes que el Partido ha dado en su historia, la de George McGovern. McGovern, un idealista senador de Dakota del Sur fue poco a poco haciéndose con el apoyo de las bases demócratas.